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Bienvenido a mi blog. Si has llegado aquí seguramente ha sido por casualidad.
Este blog es exclusivamente un liberador de pensamiento. Una especie de diario o bitácora en la que iré colgando lo que me salga de las narices. Política, amor, familia, música, chorradas… lo que me salga del toto, vamos.
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Si os interesa leer una biografía, la mía, contada por mí y muy a mi manera, podéis clicar en los capítulos de arriba. En el móvil están en el botón “menú”

Por supuesto. cuanto más compartas este blog. más te lo agradeceré. Yo no saco mas beneficio de él, que mi propia liberación.

Cantar es un sueño profesional que seguramente nunca alcance, pero siempre puedo disfrutar de cantar en privado y compartirlo después con quien quiera escucharlo.
Ayer comentaba que nunca he luchado por tocar un instrumento… no es mi verdadero sueño. Mi sueño es cantar. Y sinceramente.. llevo cumpliédomelo toda la vida desde que tengo uso de razón. Recuerda un cassette viejo, era de mi madre, eran popurris de canciones interpretadas por el grupo La Década Prodigiosa. A mí me gustaba mucho, creo que eran canciones de los 70, saca el whisky chelly, en la fiesta de blas, guajira guantanamera, yo quiero tener un millón de amigos… eran algunas de las canciones que interpretaban. Fué mi primer cassette, me lo sabía de memoria, incluso algunas palabras en inglés que nunca comprendí. Aún hoy viene a mi mente esa musica y me siento nostalgicamente feliz. Recuerdo aquella época, siempre, con tintes oscuros y otoñales, y recuerdo que con aquel cassette y otros que vinieron después, yo escapaba con mi mente de aquella habitación en la que siempre estaba encerrado, a veces por voluntad propia…sólo a veces.
Hoy, vuelvo a vivir aquello, pero esta vez el encierro es constantemente voluntario. Pues es igual que cuando era niño y mi mente volaba lejos. Sólo que hoy, puedo transmitir mis pensamientos y hacer que de verdad vuelen tan lejos como a la otra punta del mundo.
Gracias Música por ser vida. Y gracias Internet por expandir mentes expandiendo el arte.

Adoro las noches como esta, qué sin llegar a ser frías dejan correr una leve brisa lo suficientemente fresca cómo para mantenerme en vela.
Adoro las calles vacías y la tintineante luz de las farolas, los coches inmóviles y el silencio… silencio que tanto magnifica los sonidos lejanos.
Adoro esta inmensa libertad que produce la noche en esta pequeña barriada alejada del buyicio de gentes de vicios nocturnos.
Son estos momentos de libertad en los que mejor degusto las caladas de ese extraño cigarro que siempre inhalo.
Degusto su verdoso humo que entra profundo en mis pensamientos, llenando mi alma de poesía, y mis libretas de versos.
Calmando así mis tormentos, y elevando al cielo mis alegrías.

No puedo ser juez ni verdugo. Por desgracia…
Hoy no he sido capaz de ver más de 2 segundos de un video dónde se hacían auténticas barbaridades a perros inocentes e indefensos.
Odio la violencia en todos sus géneros.
Pero a estas personas les haría lo mismo que hicieron a estos pobres angelitos. (Cocinarlos vivos y echarles ácido por encima)
No pude ver más. Mi cabeza no me permite contemplar esas cosas.
Pero fue suficiente para aumentar mi odio al ser humano.
A veces desearía matar. Y no me sentiría culpable. Estaría solamente limpiando el planeta de hijos de puta. Tendría demasiado trabajo. Pero quién sabe? Diagnosticado ya estoy… cometer locuras es a veces lo que más deseo…
Respetad a los animales.
Hay cosas que no puedo evitar. Pero hay cosas que sí. Y lo estoy deseando.

Denuncia contra la Seguridad Social.

Me gustaría denunciar mi caso publicamente.

Soy varón de 40 años. Tengo una enfermedad mental desde hace 20, hace unos 7 años que me diagnosticaron un trastorno bipolar tipo I.
En los informes médicos consta siempre bien claro y normalmente en negrita, que se trata de una enfermedad crónica e irreversible, y que cursa por fases.

Bien. En mayo de 2015 la Seguridad Social me reconoció el derecho a percibir una pensión contributiva por incapacidad permanente absoluta (1.100€).
En ese momento mi calidad de vida mejoró pues ni trabajando había cobrado nunca esa cantidad.
Cuando me la concedieron me avisaron por carta qué debería pasar una revisión a los 2 años.
Lo que sucedió fue que me revisaron al año, y no a los dos como decían.
Los informes psiquiátricos venían diciendo exactamente lo mismo de la primera vez, sin embargo, la inspección médica, decidió retirarme completamente la pensión dejando a una persona con un 54% de discapacidad reconocida sin ayuda.

Por suerte soy una persona que se ha movido mucho en temas administrativos, así que investigué y ví que podía cobrar lo que se llamaba susbsidio por revisión de incapacidad, es decir 426€ mensuales.

Pase de tener unos ingresos de 15.000€ anuales a tan sólo unos 5.000€ (Y benditos fueron, pues mi madre dependía economicamente de mi pensión también).

Evidentemente denuncié a la Seguridad Social. Estuve 15 meses esperando la llegada del juicio, con grandes brotes por causa del estrés de estar pendiente de cual sería mi futuro (pensión o mendicidad).

El juicio lo gané como correspondía.
Volví a cobrar mi pensión absoluta, seguí más de un año con un brote muy fuerte que me hacía pensar constantemente en el suicidio.

Caí en depresión profunda. Pero al menos tenía los 1.100€ para vivir.

En la sentencia, la magistrada expone claramente que no hay lugar a modificación por revisión, pues la enfermedad y las causas siguen siendo las mismas que originaron el derecho a percibirla. Indicando que debía cobrar una pensión vitalicia.

Tan sólo 18 meses después de la sentencia, recibí una carta que no me esperaba en la que me citaban para otra revisión.

Yo estaba sumido en una profunda depresión.
El simple hecho de recibir esa notificación alteró completamente mi química cerebral, alterando mis nervios, y causandome un gran estrés.

Llegó la revisión, dónde expliqué lo hecho mierda (con perdón) que me sentía, y que si me volvían a retirar la pensión me vería obligado a dejar la medicación para poder intentar hacer algo productivo. También aporté informe psiquiátrico y la sentencia anterior con la parte que antes mencioné resaltada con rotulador fosforito.

Mes y pico después me llegó la notificación de que me habían rebajado la pensión al 55% alegando mejoría.

Ja. Ja. Y requetejá.

Esto fue en marzo de 2019.

Gracías a la Seguridad Social, pues creo que es quien tiene la culpa, empece a remover mi cabeza buscando mil formas de ganarme la vida, pues con 600€, habrá quien se administre, pero yo no soy capaz.

La cuestión es que hace ya unos meses, no sabría decir con exactitud, vuelvo a tener un brote de paranoias, o lo que quiera que sea esto que sólo siento y percibo yo. Y tengo claro que los culpables son los inspectores.

Por supuesto la seguridad social vuelve a estar demandada. Lo que no sé es si puedo demandarlos por acoso, o similar, pues están atentando clara y constantemente contra mi poco patrimonio.

Lo que sí sé es que esta vez tengo que esperar dos años desde que los denuncié de nuevo para que se lleve a cabo el juicio.

Me gustaría hacer justicia, más que recibir una indemnización, pues esto que me sucede a mí, estoy seguro que la ha pasado a miles.

Una buena forma de hacer justicia, sería destituir de su cargo a quienes manejan estas decisiones tan importantes y vitales para un enfermo.

Pues creo que si no me retiraron y bajaron la pensión por recortes, entonces lo han hecho por incompetencia. Pues aunque todavía puede salir cualquier sentencia (favorable o no). Ya una vez la justicia me dió la razón. Y debería volver a ser así.

Y si la justicia no tiene la última palabra en este país, creo que ésta no sirve de nada en absoluto.

Han intentado condenarme a la mendicidad y a la plena dependencia sin haber causa justificada para ello.

Y cuantos habrá en mi misma situación?

Gracias por leerme hasta el final.

Diferencia entre justicia, injusticia y ley.

Injusticia: castigar actos tan poco agresivos como fumar un porro y consentir alegremente actos como la sextorsión.

Ley: lo que permite que esto suceda

Justicia: Castigar a la ley.

También es justicia premiar la nobleza, dar a quien lo merece, quitar a quien usurpa, humillar al maltrato, limpiar lo que mancha y lucir la pureza.

La Justicia. Siempre tan desigual.

Parece que sólo si eres famoso tienes derecho a justicia…
Yo mismo he sido victima de sextorsión. Con el agravante de que tengo una supuesta enfermedad mental. No cómo el sanísimo Victor Sanchez.
Un video íntimo mío fue publicado en facebook. Sin embargo, creo que ya 3 años despues de poner la denuncia en la Policía Nacional de Pontevedra sigo sin el más minimo dato de esa denuncia, con lo que imagino qué la mía se trata de una mas de tantas denuncias archivadas. Y cómo no tengo ni nombre, ni padrino, ni he hecho repersuión publica de esto, simplemente no tengo derecho a justicia.
Eso sí. Despues de decirme que no podían hacer practicamente nada, con la excusa de que este tipo de actos se realizan desde África, y que es muy complicado llegar a un acuerdo con la policía africana, me dijeron que había hecho lo correcto, pues lo aue quieren ellos es que la gente denuncie estas cosas…
Supongo, que para justificar sus sueldo y decir que hacen algo cuando, en mi caso, no se ha hecho lo mas mínimo.
Yo me sentí totalmente desamparado por la justicia.
Eso sí. Espero que no me pillen nunca fumando un porro (perfectamente comparable a una sextorsión) porque castigo sí que voy a recibir.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/deportes/2020/01/14/justicia-investiga-700-retuits-video-intimo-victor-sanchez-amo/00031579018732112678176.htm

Adoro la soledad. En ella he encontrado siempre la mejor compañía. Pero hoy, con 40, pienso… ¿de que ha servido?
Antes adoraba la soledad. Hoy me siento completamente solo en un mar de gentes y gentíos.
A veces aparece en mi camino un alma aparentemente noble que me regala una chispa de luz, pero nadie acepta lo que yo le puedo dar: Mi soledad. Pues es lo único que tengo, y las buenas personas saben, que si se acercan mucho a mí, me la arrebatarán.
Mi mayor tesoro es mi mayor condena.
Mis mejores vidas las he vivido conmigo mismo entre cuatro paredes.
Lo que para otro sería una carcel, para mí fue una fuente de autoconocimiento, y de comprensión del entorno.
Yo soy quien mejor me conoce, y eso hace que conozca los defectos de todos, a veces antes de tenerlos.
Y sabiendome el mas imperfecto, no acepto a nadie a mi lado que no considere perfecto, pues tengo demasiado qué complementar para poder sentirme digno del regalo de la vida.
No suelo fiarme de quienes se acercan a mí con intereses desinteresados, pues casi todos quieren quitarme mi único bien tangible. Mi Soledad.